Todos tenemos unas vivencias anteriores a conocer a Cristo y posteriores. O habiendo conocido a Cristo quizás hayas pasado por pruebas o dificultades que te han marcado o te han hecho tambalear tu fe.
Para extenderme hacia lo que está por delante tengo que olvidarme de lo que dejé atrás. Para abrir una puerta tengo que haber dejado cerrada la puerta que dejé atrás.
«Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante» (Filipenses 3:13)
Other Sermons In This Series

Llamados a ser libres
julio 12, 2020

Resistir en la fe
septiembre 05, 2021

Sabiduría y consecuencia
marzo 21, 2021
