Tiene que haber una vida de fe y reconocer nuestra necesidad de Dios y de reconciliarnos con nuestro Padre celestial.
Un corazón muerto por el pecado no puede manifestar vida, porque la vida solo la da Cristo. La fe verdadera si no es vivida, no sirve de nada. «Entonces Jesús dijo al centurión: Vé, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora» (Mateo 8:13 )
Other Sermons In This Series

Grandes desafíos
junio 21, 2021

Cruzar el Jordán
septiembre 13, 2021

Llamados a ser libres
julio 12, 2020
