No podremos afrontar retos si nuestra vida no está en orden delante de Dios. Se nos olvida que somos templo del Espíritu Santo, y que el Señor mora en nosotros y no podemos servir a dos señores. No puedes amar las cosas de este mundo y amar a Dios, porque realmente estás amando las cosas de este mundo y a Dios le tienes en un segundo lugar
Other Sermons In This Series

La facultad de disfrutar
febrero 21, 2021

Conozco tus obras
diciembre 18, 2022

Tu mejor legado
junio 06, 2021
