Buscamos nuestra paz interior, pero después uno debe buscar la reconciliación con los demás. No permitas que tus relaciones personales se conviertan en una batalla diaria, no solo en tu matrimonio, sino también en relaciones laborales, familiares o de amistad, en definitiva, relaciones humanas. Y es que, al igual que los sabores, hay personas dulces, saladas, amargas o ácidas. “Porque todos ofendemos muchas veces…” (Santiago 3:2)
audio_relacionespersonales 06-02-22
Other Sermons In This Series

¿Al son de qué ritmo bailas?
febrero 13, 2022

La facultad de disfrutar
febrero 21, 2021

Cruzar el Jordán
septiembre 13, 2021
