Quien ama sirve, quien ama se entrega, quien ama se consagra a Dios y busca agradarle, no a la manera de los hombres, a la manera de Dios. Porque el hombre te esclaviza con sus normas y el duro trato al cuerpo no te libra de la carne sino un verdadero y sincero amor a Dios y una vida en el Espíritu te impulsan a seguir y servir a Cristo. «Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos». (Mateo 20:26-28)
Other Sermons In This Series

Resistir en la fe
septiembre 05, 2021

Respondiendo a su llamada
marzo 28, 2021

¿Al son de qué ritmo bailas?
febrero 13, 2022
